Las Granjas de Bots: Una Amenaza a la Credibilidad de las Redes Sociales
- grupomonterjaf
- 9 nov 2025
- 6 Min. de lectura
Introducción
En la era digital, las redes sociales se han convertido en el principal medio para la difusión de información, la interacción social y la formación de opiniones públicas. Sin embargo, este ecosistema se ve amenazado por las granjas de bots, que son operaciones a gran escala donde se utilizan programas informáticos automatizados para simular comportamientos humanos en plataformas como Twitter (ahora X), Facebook o Instagram. Estos bots, también conocidos como social bots, imitan acciones como dar "me gusta", compartir contenidos o comentar publicaciones, con el fin de manipular la percepción colectiva. Según expertos, estas granjas han evolucionado gracias a la inteligencia artificial (IA), haciendo que sus intervenciones sean cada vez más indistinguibles de las de usuarios reales. Este artículo explora cómo operan estas granjas y su profundo impacto en la credibilidad de las redes sociales, basándose en evidencias de diversas fuentes.
Las granjas de bots no son un fenómeno nuevo, pero su sofisticación ha aumentado drásticamente. Inicialmente, se limitaban a cuentas falsas que generaban spam obvio, pero hoy en día utilizan miles de smartphones reales para ejecutar scripts que activan algoritmos de engagement en las plataformas. Esto permite que los bots construyan credibilidad a lo largo del tiempo, siguiendo reglas humanas y generando conversaciones coherentes. En contextos políticos, por ejemplo, se emplean para amplificar mensajes críticos contra gobiernos o figuras públicas, posicionando hashtags manipulados y distorsionando la opinión pública.
¿Qué son las Granjas de Bots y Cómo Funcionan?
Una granja de bots es una red organizada de cuentas automatizadas o semiautomatizadas que simulan el comportamiento humano en las redes sociales. Según expertos en ciberseguridad, estas granjas pueden consistir en miles o millones de bots hospedados en dispositivos como smartphones, laptops o servidores distribuidos globalmente. Los bots operan a través de un servidor de comando y control (C&C) que les envía instrucciones, utilizando proxies y direcciones IP variadas para evitar detección y aparentar ser usuarios reales de diferentes ubicaciones.
El funcionamiento es sofisticado: los bots pueden generar clics falsos, likes, retweets y comentarios para inflar la popularidad de contenidos. Por ejemplo, en fraudes publicitarios, generan clics en anuncios para drenar presupuestos de marketing, causando pérdidas estimadas en 84 mil millones de dólares en 2023. Más allá de lo económico, su rol en la manipulación social es alarmante. Utilizando inteligencia artificial (IA), los bots crean perfiles falsos con fotos, biografías y publicaciones creíbles, adaptadas a audiencias específicas para maximizar el impacto.
Ejemplos Reales de Granjas de Bots en Acción
Las granjas de bots no son una teoría conspirativa; hay evidencia concreta de su existencia y operación. Un caso destacado es la granja de bots rusa desmantelada en julio de 2024 por el Departamento de Justicia de EE.UU., en colaboración con Canadá y Países Bajos. Esta operación, iniciada alrededor de la invasión rusa a Ucrania en 2022, involucraba a un editor adjunto de RT (un medio vinculado al Kremlin) y al Servicio Federal de Seguridad (FSB). Utilizaron software de IA llamado Meliorator para crear más de 1.000 perfiles falsos en X, posando como estadounidenses y difundiendo narrativas antiucranianas y pro-rusas en varios países. La IA permitía generar mensajes personalizados y creíbles en tiempo real, amplificando divisiones sociales, como en el intento de asesinato al ex presidente Trump.
Otros ejemplos incluyen gobiernos como China, Irán, Rusia, Turquía y Corea del Norte, que despliegan redes de bots para propagar narrativas estatales. Durante el ataque de Hamás a Israel en octubre de 2023, bots rusos e iraníes amplificaron afirmaciones falsas en hebreo para avivar divisiones internas. En el ámbito financiero, manipuladores de mercados usan bots para hypear acciones de bajo volumen con frases como "compra ahora" para inflar precios y obtener ganancias. Incluso en el entretenimiento, bots han atacado reputaciones de celebridades, como en el caso de Blake Lively en diciembre de 2024, donde un pico de 19.411 interacciones negativas precedió a acusaciones legales. Estas operaciones a menudo involucran racks de smartphones con cuentas falsas, simulando engagement masivo para hacer que publicaciones parezcan virales.
El Impacto en la Credibilidad de las Redes Sociales
El efecto más devastador de las granjas de bots es la erosión de la credibilidad en las redes sociales. Los bots amplifican contenido de baja credibilidad, como desinformación y noticias falsas, haciendo que parezcan populares y confiables. Un estudio publicado en Nature Communications analizó la campaña presidencial de EE.UU. en 2016 y encontró que los bots representan solo el 6% de las cuentas que comparten contenido de baja credibilidad, pero generan el 31% de los tweets y el 34% de los artículos relacionados. Estos "super-spreaders" automatizados actúan en los primeros segundos de una publicación, aumentando su potencial viral y exponiendo a usuarios humanos a información falsa.
Los humanos retuitean contenido compartido por bots casi tanto como el de otros humanos, sin discriminar su origen, lo que genera un efecto superlineal de engagement. Esto distorsiona la percepción pública: las redes sociales priorizan el contenido viral, pero cuando este es manipulado, se crea una "economía de la decepción digital" donde el sentimiento se convierte en moneda falsa. En elecciones, bots influyen en la opinión pública, como en intentos de manipular votantes o exacerbar divisiones sociales. Plataformas como IMDb han visto calificaciones manipuladas, como en el documental *October 8*, cuya puntuación cayó de 9.1 a 4.3 estrellas por reseñas falsas de bots.
Además, los bots facilitan ataques DDoS, fraudes y scraping de datos, erosionando la privacidad y la seguridad. En un mundo donde el 33% de los super-spreaders de desinformación son bots, la confianza en las redes se ve amenazada, ya que los usuarios no pueden distinguir lo real de lo fabricado. Esto no solo afecta a individuos, sino a democracias enteras, al propagar propaganda y fake news que influyen en eventos globales como guerras o elecciones.
Al amplificar desinformación, distorsionan la percepción de lo que es importante, contaminando conversaciones y polarizando posiciones. Por ejemplo, en elecciones como las de EE.UU. en 2016, bots pro-Trump generaron más mensajes que los pro-Clinton, difundiendo tuits falsos que se compartieron millones de veces, como uno atribuido al Papa. En el Brexit, apoyaron el "leave" manipulando tendencias, y en el conflicto Rusia-Ucrania, hasta el 80% de tuits pro-ucranianos provenían de bots.
Esta manipulación falsea análisis de redes, inflando likes y retuits para que algoritmos prioricen contenidos falsos, limitando la libertad de expresión y sesgando la influencia social. Como resultado, se provoca una gran pérdida de confianza en la comunicación digital, ya que los usuarios dudan de la autenticidad de interacciones y contenidos. En México, por instancia, bots han sido usados para atacar gobiernos con hashtags como #NarcoPresidenteAMLO, reduciendo la pluralidad y afectando procesos democráticos.
Además, las plataformas recompensan este engagement falso, priorizando popularidad sobre veracidad, lo que blurea las líneas entre lo legítimo y lo sintético. La IA agrava esto al generar propaganda creíble, evadiendo moderación y erosionando la confianza en instituciones. Esto no solo afecta debates públicos, sino que reprime participación al silenciar voces contrarias mediante raids de spam.
Conclusión: Hacia una Mayor Transparencia
Las granjas de bots representan una amenaza sutil contra la democracia, manipulando opiniones y distorsionando realidades digitales. Para combatirlas, se necesita regulación específica, como en México donde falta legislación, y avances en detección mediante IA que analice patrones semánticos y coordinados. Las granjas de bots representan una "arquitectura de mentiras" que dirige la guerra de desinformación global.
Para combatirlas, las plataformas deben invertir en detección de IA avanzada, como desconectar cuentas con alto puntaje de bot, lo que podría reducir la desinformación en un 70%. Los usuarios, por su parte, deben verificar fuentes y reportar actividad sospechosa. Gobiernos y organizaciones internacionales, como en el caso de la granja rusa, deben continuar desmantelando estas operaciones.
En última instancia, la credibilidad de las redes sociales depende de nuestra capacidad para distinguir la verdad en un mar de automatización. Si no actuamos, el futuro digital podría estar dominado por voces falsas, minando la esencia misma de la conexión humana. Restaurar la credibilidad requiere colaboración entre plataformas, gobiernos e investigadores para promover transparencia y educar a usuarios. En última instancia, el escepticismo y la verificación son clave para navegar este paisaje manipulado.
Referencias
Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. (2022). *Los bots en las redes sociales y los riesgos para la democracia*. https://obtienearchivo.bcn.cl/obtienearchivo?id=repositorio/10221/33854/1/Informe_31_22_Social_Bots.pdf
Cybersecurity and Infrastructure Security Agency. (s.f.). *Los bots en redes sociales*. https://www.cisa.gov/sites/default/files/publications/social-media-bots-infographic-set-spanish_508.pdf
F5. (2025, 13 de mayo). *La nueva guerra de bots: Todos los que conoces podrían ser falsos*. https://www.f5.com/es_es/company/blog/the-new-bot-war-everyone-you-know-might-be-fake
García Rey, M. (2020, 20 de mayo). *“Yo fui un bot”: las confesiones de un agente dedicado al engaño en Twitter*. El País. https://elpais.com/tecnologia/2020-05-20/yo-fui-un-bot-las-confesiones-de-un-agente-dedicado-al-engano-en-twitter.html
Yahoo Noticias. (2024, 19 de julio). *Granjas de bots, un arma sutil contra la democracia*. https://es-us.noticias.yahoo.com/deportes/granjas-bots-arma-sutil-democracia-060000575.html




Comentarios